
EL GRIAL. SÍMBOLO DE TRANSMUTACIÓN INTERIOR
Es preciso comprender que el Grial, el cáliz, la vasija, la piedra y parecidas denominaciones, son símbolos de una realidad diferente, de un plano vibratorio alejado de lo material. Se manifiesta como la vibración ralentizada de una realidad superior, de otra naturaleza, en el tiempo, que hace una poderosa llamada al alma y la impulsa a sumergirse en las fuerzas del Espíritu
ESPIRITUALIDAD
Federico de Sánchez
Hoy, la mayor parte de los estudiosos coinciden en una interpretación simbólica, de la que somos partidarios. Consistiría en la alegoría de la búsqueda del conocimiento, ese paso de la ignorancia a la iluminación.
En este sentido, muchos autores identifican y señalan que el Grial es un símbolo de la transmutación interna o la búsqueda espiritual. Este verdadero significado explicaría por qué la Iglesia Católica -en apariencia- pareció mostrarse al margen de las historias que se extendieron en la Edad Media sobre el Grial y que para Roma no serían, en realidad, más que auténticas herejías, sin ninguna utilidad doctrinal.
El Grial parece no estar unido al tiempo. Siempre es actual, posee esa valiosa característica que le confiere una naturaleza que le fija al momento presente, al aquí y ahora, al instante preciso, a mi vida concreta...
Es fácil comprender -desde este punto de vista- que, en todos los relatos, el buscador, el iniciado en los secretos del anhelo de trascender sus límites finitos y temporales, en su ardiente deseo de inmortalidad, persiga simbólicamente una realidad superior que debe hacer que tome fuerza en su propio ser, en su interior.
Por tanto, no puede representarse en un objeto material. Traduce una realidad espiritual cuya luz se expande en el corazón, que se dirige directamente al alma, a la parte más esencial de su realidad como ser humano.
El hombre debe "redescubrir, reinterpretar y vivenciar" que el Grial no es un objeto, algo físico, sólido, tangible; que no lo encontrará encerrado en algún castillo en el corazón de un profundo bosque...Sino oculto, inmerso en su ser interior, en lo más profundo de su ser. ¿Por dónde empezar? Por escuchar la voz interior "la voz del silencio". La búsqueda consciente comienza; la búsqueda de lo que, desde el comienzo, le es más próximo que las manos y los pies. En el curso de su exploración, el hombre es confrontado con su ignorancia, su miedo, su imperfección. Para resolver estos problemas, entra en liza y combate hasta que cae. Pero también habrá descubierto:
- sus certeros deseos de sed de la verdad,
- de pureza,
- su ardiente deseo de sanar
- y de encontrar la salvación.
En definitiva, es preciso comprender que el Grial, el cáliz, la vasija, la piedra y parecidas denominaciones, son símbolos de una realidad diferente, de un plano vibratorio alejado de lo material. Se manifiesta como la vibración ralentizada de una realidad superior, de otra naturaleza, en el tiempo, que hace una poderosa llamada al alma y la impulsa a sumergirse en las fuerzas del Espíritu; a dejarse purificar por ellas y a participar de la Enseñanza Universal, el vivo conocimiento de Dios, que le eleva por encima de todas las limitaciones humanas; que le hace renacer de nuevo cual ave fénix.
Así, la muerte comprendida como cesación vital del ser, deja de manifestarse como la aniquilación de los elementos combinados, pasando a ser, en forma mucho más precisa, la ruptura de las uniones energéticas entre sus elementos. Hablamos, por tanto, de un cambio de estado, de un salto cuántico.
Hacemos referencia a un espacio, el lugar de encuentro del alma con el Espíritu, que simboliza el Grial:
Por tanto, es un campo vibratorio que resuena en una octava elevada, totalmente inmaterial.
Es la verdadera antimateria, el vacío en el mundo de las polaridades, en el mundo de la dualidad.
Ahora bien, el Grial no cae del cielo: es preciso liberarlo por una experiencia vivida, sentida y manifestado con plena consciencia.
Su fuerza liberadora es omnipresente; es decir, también penetra el universo tridimensional, en el que estamos inmersos.
Para poder venir en ayuda de la toda la humanidad, del ser humano, debe manifestarse bajo forma de un campo de energía no-terrestre.
Es necesario que el Grial se vuelva un foco entre arriba y abajo, entre la realidad superior y la naturaleza terrestre.
Dado el componente simbólico del Grial, intentar establecer su naturaleza, partiendo de aspectos o expresiones que hacen referencia a una realidad que posee una carga claramente anclada en postulados inmersos en conceptos religiosos partidistas, no es tarea fácil. Es por ello por lo que debemos realizar un esfuerzo de aproximación a la realidad vivencial que representa el Grial, desde un plano totalmente diferente, cualitativamente distinto.
En definitiva, recogiendo las palabras magistrales del insigne místico y maestro de la enseñanza de la Sabiduría Universal, Juan de la Cruz:
"Entreme donde no supe
y quedeme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo..."
La búsqueda del Grial es...la realización del sentido esencial de tu vida. Por ello, como culmen de nuestra exposición, dedicarte las siguientes palabras:
"Has elegido sabiamente. Pero el Grial no puede pasar más allá del Gran Sello. Ése es el límite y el
precio de la inmortalidad" Película Indiana Jones y la última cruzada.
Federico A. Sánchez
Dr. en filosofía, teólogo, mentor espiritual, escritor con diecisiete libros publicados. Presidente de la Academia Española de la Espiritualidad. Director de Espìritusofía, Escuela del Alma. www.academiadelaespiritualidad.es


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