ENERGÍA VITAL UNIVERSAL (EVU)

El hombre a través de la experiencia científica –y en la actualidad, con la tecnológica- se ha acercado a observar, conocer, predecir e intentar repetir las variables objetivas de lo fenoménico, de lo exterior. Hoy día, la humanidad se debate ante un supuesto nuevo paradigma de comprensión: la mecánica cuántica, la física cuántica. El viejo paradigma de la materialidad grosera dura y palpable (tocar, medir, pesar, valorar) ha dado paso a un reconocimiento de la naturaleza (incluyendo la humana) como realidad energética en permanente transformación.

HUMANISMO

Federico A. Sánchez

¿Qué es la Bioenergía? Desde siempre, se han formulado expresiones tales cómo maná, chi, prana, plasma, energía vital…Todo ello tiene que ver, claramente, con lo que es la Bioenergía. Como sabes bien, cada época posee su propia terminología. Hoy día, en este instante, en tu mundo se habla de realidad cuántica, mecánica cuántica, sanación cuántica, bioenergía; realmente, estamos haciendo referencia a la realidad de la transformación de nuestro ser: física–psíquica-espiritual. El universo entero es energía; tú eres energía…tu Esencia es energía.

Demos un salto desde la Bioenergía a la Bioenergética. La Bioenergética es la compresión, adaptación y transformación de la energía del Ser Humano.

Desde la antigüedad hay un equivalente al concepto energía vital en todas las culturas:

- Los griegos lo llamaban Neuma;

- los antiguos hindúes Prana;

- y los chinos y japoneses Chi y Ki (respectivamente)

Sin embargo, no existe una palabra concreta en occidente que exprese la sutil naturaleza de este concepto en toda su magnitud, y por ello la denomino Energía Vital Universal (EVU)

Es preciso señalar que todas estas antiguas teorías hablan de lo mismo:

De una energía sutil que recorre nuestro organismo, se acumula en ciertos puntos del cuerpo y cuya falta o exceso produce enfermedad o desarreglos tanto psíquicos como físicos.

Es importante ser consciente de que poseemos una batería que necesita ser recargada periódicamente, hasta su caducidad (muerte)

Para lograrlo es necesario:

- Reequilibrar nuestra energía.

- Desbloquearla.

Hoy día, la humanidad se debate ante un supuesto nuevo paradigma de comprensión: la mecánica cuántica, la física cuántica. El viejo paradigma de la materialidad grosera dura y palpable (tocar, medir, pesar, valorar) ha dado paso a un reconocimiento de la naturaleza (incluyendo la humana) como realidad energética en permanente transformación. La humanidad está efectuando un giro de 180º sobre sus concepciones fundamentales, sobre aquellos conceptos, valores y creencias que juzgaba certeros.

Un importante, comprometido y avanzado núcleo de científicos han “redescubierto” la verdad de la vida que habían enseñado los espiritualistas:

La Conexión Espiritual con la Esencia de la Vida.

Tenemos que situarnos a finales del siglo XIX y principios del XX. En esos momentos, una corriente importante de físicos ven la necesidad de mirar más allá de la mecánica newtoniana, para elaborar una teoría general más precisa, más certera y realista (aunque pueda resultar extraña esta última palabra)

Todo el impulso cuántico nace en ese preciso instante. La teoría cuántica surgió a partir de todas aquellas observaciones y experimentos que no podían explicarse por la aplicación de la física establecida (clásica). Se producía un salto cuántico en nuestra especie.

Básicamente, la física cuántica describe fenómenos que la física clásica no puede:

  • El principio de incertidumbre.

  • La dualidad onda-partícula.

  • Y el entrelazamiento cuántico.

Sin entrar en ellos (puedes encontrar abundante material bibliográfico), si es importante tener algunas nociones esenciales de su planteamiento, auténticamente revolucionario para la comprensión de la realidad (extrapolable a la nuestra, interior y subjetiva)

Ideas fundamentales de la física cuántica:

1. Con referencia a la energía: la energía no es continua, sino que viaja en unidades discretas o quantums.

2. Las partículas elementales se pueden comportan como ondas o como partículas. Principio esencial, de una enorme trascendencia.

3. El movimiento de las partículas es aleatorio.

4. Es físicamente imposible saber con exactitud la velocidad y posición de una partícula en un momento dado. Cuanto más se sabe de una, menos se sabe de la otra y viceversa.

5. La observación altera irremediablemente el campo cuántico observado. (Efecto observador)

El hombre a través de la experiencia científica –y en la actualidad, con la tecnológica- se ha acercado a observar, conocer, predecir e intentar repetir las variables objetivas de lo fenoménico, de lo exterior. Lo que puede llegar a constituir un grado de arrogancia desmesurada; no por su intento, sino por pensar y creer que era posible realizarlo de forma certera y correcta.

LA ENERGÍA ES A LA VIDA,

LO QUE LA SANGRE ES AL CUERPO”

"LA ENERGIA ES UNA FUERZA QUE SIEMPRE SE TRANSFORMA,

NUNCA SE DESVANECE"

Federico A. Sánchez es Dr. en filosofía, teólogo, mentor espiritual, escritor. Presidente de la Academia Española de la Espiritualidad y director de Espiritusofía, Escuela del Alma.